Entender la importancia de los carbohidratos durante el ejercicio es fundamental para cualquier atleta que busca optimizar su rendimiento.
Al consumir carbohidratos, se mantienen estables los niveles de glucosa en sangre y la energía disponible, permitiendo que tu cuerpo siga rindiendo al máximo durante una hora más en comparación con alguien que no los consume.
Entonces, si vas a competir durante más de 90 minutos, ya sea corriendo, pedaleando o nadando (o las tres juntas!), asegurate de comer mientras te ejercitas para aprovechar tu cuerpo al máximo.
Existen muchas fuentes de carbohidratos a disposición para corredores y ciclistas. Las fuentes naturales de carbohidratos son fáciles de digerir para el estómago, porque son alimentos reales a los que tu cuerpo ya está acostumbrado (y tienen un sabor mucho mejor que los ingredientes artificiales), además de brindarte las vitaminas y minerales que necesitas para una buena salud a largo plazo.
Conocer la cantidad de carbohidratos que podemos absorber durante una carrera o por hora es tremendamente valioso, ya que puede ser la diferencia entre una buena y una mala carrera. Esta cantidad está determinada por tres factores principales:
Nuestro cuerpo tiene una capacidad limitada para asimilar carbohidratos por hora. Si superamos este límite, el exceso de combustible puede causar molestias estomacales y afectar negativamente nuestro rendimiento, tan perjudicial como consumir una cantidad insuficiente.
Tasas máximas de absorción:
Combinando glucosa y fructosa:
Al ser transportadas por diferentes vías en el intestino, podemos combinar glucosa y fructosa para alcanzar una tasa de absorción de hasta 90 g/hora.
Los geles Chitaka aprovechan esta ventaja, ya que contienen la fructosa de la fruta y la glucosa pura obtenida del sirope de arroz.
La intensidad del esfuerzo afecta dos aspectos:
La duración del ejercicio también juega un papel fundamental en la necesidad de carbohidratos. Cuanto más tiempo dure la actividad, más importante se vuelve la ingesta de carbohidratos.
Para esfuerzos de corta duración, inferiores a una hora (como una carrera criterium o 10 km), se requiere menos combustible. Sin embargo, en eventos de larga distancia como Ironman, que van desde las 8/9 horas en el nivel élite hasta las 16 horas en el nivel amateur, la alimentación se vuelve crucial.